Copilot para tu equipo
Asistente verticales que conoce tu operación, tus procesos y tu lenguaje interno. Tu equipo deja de googlear y empieza a preguntar.
Sitios, dashboards, portales y apps móviles donde la IA no es un add-on — es el corazón del producto. Diseñadas alrededor del agente, no apenas conectadas a un chatbot.
La diferencia entre un widget de chat pegado a tu app y un producto pensado alrededor del modelo es la que separa una demo de algo que tus usuarios usan todos los días.
Cada una de estas no es un "extra" — es lo que separa una demo de un producto que escala. Las construimos juntas, no por separado.
Búsqueda híbrida (vector + keyword) sobre tu data privada con controles de permisos por usuario.
Las respuestas largas llegan token-a-token con UI que se siente instantánea, no rota.
Texto, imágenes, audio y video tratados como ciudadanos de primera. El modelo elige el formato correcto.
Tests automáticos sobre calidad de output para que un release no te baje la calidad sin avisar.
Modo voz nativo con detección de turnos, interrupciones y resúmenes automáticos.
Tracking por token, latencia y satisfacción — para que sepas exactamente qué te cuesta cada feature.
Cada app es distinta, pero todas comparten lo mismo abajo: streaming, RAG, evals y observabilidad desde el día uno.
Asistente verticales que conoce tu operación, tus procesos y tu lenguaje interno. Tu equipo deja de googlear y empieza a preguntar.
Producto donde la IA crea el output principal: documentos, imágenes, código, planes, propuestas. Diseñado para que se sienta mágico.
Motor de búsqueda específico para tu dominio — productos, contratos, código, historias clínicas — con resultados que entienden intención.
Dashboards donde la IA resume, alerta y responde preguntas en lenguaje natural sobre tus métricas.
Misma base sólida que en cualquier producto serio, con piezas elegidas específicamente para que los modelos rindan bien.
Las métricas que importan cuando tu producto con IA está en manos de usuarios reales todos los días.
Cerrado por escrito antes de arrancar — alcance, plazo y precio.
Una llamada de 1 hora alcanza para entender si lo que pensás se puede convertir en algo que tus usuarios usen todos los días.